Weblisten acusa a las
discográficas de querer fijar el precio
final en la descarga de música en Internet.
La
Asociación de Internautas y la Asociación
de Música en Internet rechazan por ser falsas
las acusaciones vertidas contra la pionera empresa
española Weblisten por la internacional de
las discográficas reunidas en la IFPI.
El esfuerzo titánico
de una empresa española emprendedora, Weblisten,
célebre por dedicarse a posibilitar que sus
clientes puedan descargarse música en Internet
mediante pago y con todas las bendiciones legales,
no cesa de sufrir ataques desde que iniciara sus
actividades y sigue acusando a las productoras más
importantes, agazapadas tras algunas entidades de
gestión de derechos de autor, de pretender
monopolizar el mercado de la venta de música
on line.
En sus inicios,
Weblisten hubo de obtener primero la correspondiente
licencia de derechos de autor que le posibilitara
realizar su actividad cumpliendo con todos los requisitos
legales. Así comenzó con la Sociedad
General de Autores y Editores (SGAE)
y la Asociación de Artistas, Intérpretes
y Ejecutantes (AIE),
quien se atribuyó además el pago de
los derechos a las compañías discográficas,
a través de su Entidad de Gestión
AGEDI.
Las obtuvo sin ninguna complicación. Después
de haber obtenido todas las licencias exigibles
por la legislación en materia de propiedad
intelectual, entró en discordia AGEDI, a
la que le siguió AFYVE,
quienes representan a las principales productoras
discográficas, muchas
de ellas implicadas en otros proyectos empresariales
en competencia con Weblisten, y quienes se niegan
a reconocer la validez del contrato firmado por
la AIE+AGEDI con Weblisten.
No satisfechos,
interpusieron un procedimiento penal contra Weblisten
acusándola de lo que ahora se acusa prácticamente
a todo el mundo que no se muestre de acuerdo con
la generalización del canon por copia privada
a todos los soportes digitales: "piratería".
Ni que decir tiene que ese procedimiento penal fue
archivado, por dos ocasiones, al estar Weblisten
licenciada -previo pago- por dos entidades gestoras
de derechos de autor. Los recursos de AGEDI han
conseguido que el procedimiento siga adelante, si
bien el mismo lleva abierto siete años, y
ya el Juzgado de Instrucción ha estimado
la eventualidad de una sentencia absolutoria.
Ante el escaso éxito
de la vía penal, cuatro multinacionales del
disco abrieron la vía civil por competencia
desleal en la que finalmente se
falló estimando las demandas de tres de ellas,
aunque tan solo respecto al repertorio objeto de
la demanda, una pequeña parte del repertorio
que explota weblisten. Bien es cierto que AIE presentó,
presionada por AGEDI, en los Juzgados donde se tramitaban
las demandas un certificado en el que se faltaba
a la verdad, motivo por el que Weblisten ha interpuesto
la correspondiente demanda contra esta Entidad,
con el objeto que se declare la validez y vigencia
del contrato hasta el año 2.008 en el que
expira.
Y ahora viene el
intento de puntillazo final a Weblisten: las discográficas,
agrupadas en una denominada IFPI, cuyo brazo ejecutor
en España es AFYVE, a través de su
representante en Alemania, lanzan de nuevo el anatema:
Weblisten
distribuye música ilegalmente en Alemania,
ergo piratería desde España…
Weblisten,
ha emitido un comunicado en el que acusa directamente
a la denominada IFPI de querer fijar los precios
finales al consumidor por descarga, fijación
de precios que juzga contraria al mercado y muy
especialmente en contra de los consumidores, en
el supuesto de que Weblisten accediera a las pretensiones
monopolísticas de la IFPI.
Asimismo, Weblisten
ha anunciado que se reserva el derecho de emprender
acciones judiciales contra la IFPI por el daño
en su imagen, ya que todo el repertorio musical
que distribuye es completamente lícito y
su actividad completamente legal, no sólo
en España sino en el resto de Europa, incluida
Alemania, y determinados servicios puede ofrecerlos
a nivel internacional (según informa weblisten,
las licencias que tiene concedidas asi lo determinan).
No deja de llamar
poderosamente la atención el silencio que
vienen guardando todas las entidades de gestión
de derechos de autor sobre esta situación
de acoso, algunas de ellas embarcadas también
en proyectos en competencia con Weblisten. Desde
la Asociación de Internautas y desde la Asociación
de Música en Internet, nos solidarizamos
con todos los trabajadores, directivos y clientes
de Weblisten y, como ellos, reclamamos de los poderes
públicos su urgente intervención para
poner fin a esta constante “caza de brujas” que
se está llevando al socaire de los derechos
de autor, cuando en realidad se trata de estrategias
empresariales soterradas dirigidas por las multinacionales
discográficas en su afán de restringir
la competencia y asegurarse sus posiciones de dominio.
Por todo ello, exigimos del Gobierno que de los
pasos necesarios para la inmediata regulación
de la venta on line de obras sujetas a derechos
de autor y la transparencia de las tarifas de las
compañías discográficas, haciéndolas
públicas a través del Ministerio de
Cultura y que no sean pactadas arbitrariamente con
unos pocos elegidos.
De forma que se
imposibiliten maniobras como las denunciadas, impropias
de entidades que se dicen defensoras de los derechos
de autor como la IFPI cuando únicamente están
apoyando estrategias empresariales dirigidas a monopolizar
y controlar el mercado mundial de la venta de música
on line.
AMI / AI (15 de enero
de 2.005)
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