- Rechazo a que fabricantes de soportes, equipos
o gestores de redes de telecomunicaciones sean corresponsables
de los contenidos que se almacenen o circulen por ellas
- El canon grava y penaliza
de forma indiscriminada a todos los usuarios
- Tampoco erradica el fenómeno
de la piratería y fomenta el fraude
- Total respeto por los derechos
de autor y su gestión directa a través de tecnologías
digitales y sistemas de protección contra copias
Madrid, 12 de abril de 2005. La Asociación de Usuarios
de Internet (AUI), la Asociación de Internautas (AI),
la Confederación de Organizaciones de Amas de Casa,
Consumidores y Usuarios (CEACCU), Comisiones Obreras (CC.OO.),
la Asociación Nacional de Empresas de Internet (ANEI),
la Asociación Multisectorial de Empresas Españolas
de Electrónica y Comunicaciones (ASIMELEC), la Asociación
de Empresas de Electrónica, Tecnologías de la
Información y Telecomunicaciones de España (AETIC),
la Asociación de Empresas Operadoras y de Servicios
de Telecomunicaciones (ASTEL), la Asociación Música
en Internet (AMI), la Confederación Española
de Centros de Formación y Academias Privadas (CECAP)
y el Colegio Oficial de Ingenieros de Telecomunicación
(COIT) muestran su rechazo al establecimiento de cualquier
canon que grave los soportes, equipos, redes de comunicaciones
o tecnologías, a la vez que defienden la utilización
de los sistemas digitales de control ya existentes para gestionar
los derechos de autor.
Es un hecho contrastable que
los avances tecnológicos inducidos por las Tecnologías
de la Información y la Comunicación (TIC) son
uno de los elementos que más han contribuido a mejorar
el nivel de vida y el bienestar de la sociedad actual, tal
como expresaron los mandatarios de 120 países reunidos
en Ginebra, en diciembre de 2003, con motivo de la primera
fase de la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información.
El uso de las TIC por ciudadanos
y empresas es una de las claves para permitir el acceso a
la cultura, a la calidad de vida y a configurar una economía
competitiva en las sociedades modernas.
Las nuevas redes y servicios
de telecomunicación, basados en la tecnología
digital, han propiciado un cambio en el entorno al que es
preciso adaptar los procedimientos anteriores de protección
de los derechos de autor. La tecnología digital permite
la gestión directa de los derechos de propiedad intelectual
y la existencia de sistemas de protección contra la
realización de copias ilegales. La evolución
del mundo analógico al digital permite, además,
la gestión de los derechos de autor a través
de métodos distintos al “canon”, como son los TPMs
y DRMs (Technological Protection Measures y Digital Rights
Management).
Internet propicia un cambio
de modelo, con canales de distribución alternativos
a los tradicionales. Un “canon” no debe proteger un canal
frente a otro. El “canon” no soluciona el problema de fondo
y legitima la actividad ilegal de los contenidos y de los
productos culturales. Así, la imposición de
un “canon” en las líneas de banda ancha daría
apariencia de legalidad a una actividad que ahora es etiquetada
como ilegal.
Todos los elementos que intervienen
en las TIC (soportes, equipos y redes de telecomunicaciones)
sirven tanto para los contenidos que tienen derechos como
para los que están libres de ellos. Por tanto, si se
grava de forma indiscriminada, se penaliza a todos los usuarios.
La existencia de un “canon”
sobre los elementos mencionados introduciría una múltiple
imposición, ya que se pagarían derechos por
comprar o adquirir contenidos, se volverían a pagar
por el hecho de almacenarlos en un dispositivo y por moverlos
a través de una red de telecomunicaciones.
El “canon” no erradica en
ningún caso, las actividades vulneradoras de los derechos
de autor -la piratería o el top manta-, e incentiva
el fraude por los beneficios que supone hurtar su pago. Un
“canon” incrementaría el coste de soportes, equipos
y servicios, propiciando la deslocalización de actividades
a otros países que no tiene este gravamen.
En este momento, determinados
agentes están presionando públicamente en los
medios de comunicación, con la pretensión de
legislar en favor de un canon o impuesto que grave a los soportes,
equipos, redes de telecomunicaciones o accesos a Internet.
Para ello se criminaliza constantemente al usuario y al proveedor
de tecnologías, comparándolos con los grupos
que vulneran sistemáticamente y con ánimo de
lucro los derechos de propiedad intelectual y las mafias que
los sustentan.
Y es ahora, cuando Administración,
empresas y ciudadanos están haciendo un amplio esfuerzo
para impulsar la Sociedad de la Información en España,
que permita mejorar la competitividad y productividad de nuestro
país, cuando pretende introducirse un elemento de distorsión
de este proceso. Un anacrónico e injusto “canon” daría
al traste con este esfuerzo colectivo.
Ante esta situación
rechazamos el establecimiento de cualquier canon que grave
los soportes, equipos, redes de comunicaciones o tecnologías,
a la vez que defendemos la utilización de los sistemas
digitales de control ya existentes para gestionar los derechos
de autor.
No obstante, las organizaciones
firmantes manifestamos nuestro total respeto por el derecho
a la propiedad intelectual y los derechos de los autores de
contenidos, cualquiera que sea su origen.
Asimismo, acatamos la legislación
vigente y expresamos nuestra máxima disposición
para mejorar la colaboración con las autoridades judiciales
y policiales, y con las administraciones públicas,
para la resolución y esclarecimiento de aquellas actividades
delictivas que se puedan producir en torno al mal uso de las
TIC, de forma y fondo debidamente armonizados con la legislación
europea.
Mostramos nuestro rechazo
a que los que fabrican soportes y equipos o gestionan redes
de telecomunicaciones, sean corresponsables de los contenidos
que se almacenan o se mueven por ellas.
La responsabilidad debe de
recaer únicamente en aquel que introduce los contenidos
en los soportes, en los equipos o en las redes.
Es legalmente imposible para
un fabricante, proveedor de servicios u operador de telecomunicaciones,
conocer todos los contenidos que circulan en sus redes. Una
obligación en este sentido, además de entrar
en conflicto con la legislación española y europea
del más alto nivel, violaría el derecho de los
ciudadanos al secreto de las comunicaciones, y generaría
serios retos legales para la protección de la privacidad.
Es necesario crear un ambiente
de confianza entre los ciudadanos y no admitir que se equipare
al usuario o al proveedor de tecnologías con aquellos
que, al margen de la ley, se lucran ilegítimamente
vendiendo contenidos de terceros.
Vivimos un momento en el que
cualquier soporte o red sirve para almacenar o transmitir
todo tipo de contenidos. La experiencia demuestra que el acceso
en condiciones razonables a contenidos de la Sociedad de la
Información reduce el problema de la vulneración
de derechos de autor.
Un clima de confrontación,
como consecuencia de un “canon” de este tipo, frenaría
la incorporación de muchos ciudadanos a la Sociedad
de la Información, lo que afecta a nuestro futuro como
país y como sociedad, profundizando la denominada “brecha
digital”. El futuro pasa necesariamente por el uso masivo
de las TIC, tanto en el trabajo como en el hogar.
Por tanto, los abajo firmantes:
- Rechazamos cualquier sistema
de “canon digital” para soportes, equipos, redes y servicios
de telecomunicaciones.
- Exigimos el uso único
y masivo de TPMs y DRMs para la protección de los derechos
de autor, bajo el principio de libertad tecnológica.
- Y abogamos por la participación
de todos los agentes involucrados en la búsqueda de
soluciones adecuadas y sostenibles en el nuevo entorno digital,
que permitan el desarrollo de la Sociedad de la Información
en España, la mejora de la competitividad y productividad
de sus empresas y la libertad de acceso de sus ciudadanos
a los contenidos.
Organizaciones firmantes:
AUI (Asociación
de Usuarios de Internet) Miguel Pérez Subías
AETIC (Asoc. de Empresas de Electrónica,
Tecnologías de la Información y Telecomunicaciones)
Jesús Banegas Núñez
AI (Asociación de Internautas) Victor
Domingo Prieto
AMI (Asociación de Música en
Internet) Santiago Ureta Domingo
ANEI (Asoc. Nacional de Empresas de Internet)
Miguel Errasti Argal
ASIMELEC (Asoc. Multisectorial de Empresas
Españolas de Electrónica y Comunicaciones) José
Pérez
ASTEL (Asoc. de Empresas Operadoras y de
Servicios de Telecomunicaciones) Lionel Fernandez
CC.OO. (Comisiones Obreras) Ignacio Fernández
CEACCU (Confederación Española
de Asociaciones de Amas de Casa, Consumidores y Usuarios)
Isabel Ávila
COIT (Colegio Oficial de Ingenieros de Telecomunicación)
Enrique Gutiérrez Bueno
CECAP (Confederación Española
de Centros de Formación y Academias Privadas) Heliodoro
Jiménez Peral
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AMI-Departamento de prensa. 12 de Abril de 2.005 prensa@asociacionmusica.com
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